
Phillips-Van Heusen, propietario de Calvin Klein ha pagado 3.000 millones de dólares por Tommy Hilfiger. Con esta adquisición coloca cuatro grandes marcas bajo su control como son Kenneth Cole o Greoffrey Beene.
El objetivo claro de CK pasa por mejorar la posición de ventas y distribución que tiene Hilfiger en Europa. Actualmente, Calvin Klein goza de una cuota de mercado baja a comparación con las grandes firmas de gama alta en textil y complementos de Europa. A nivel mundial, el conglomerado empresarial tiene unas previsiones de ventas en torno de los 4.600 millones de dólares anuales una vez se lleve a cabo la fusión operativa.
El movimiento que acaban de realizar estas dos empresas es un movimiento sumamente interesante. Operan en segmentos que se complementan en muchos puntos y les va a generar una mejora inmediata en lkos canales de distribución. Ahora, sólo falta que estas marcas creen un espacio común de distribución obviando y rompiendo los principales acuerdos comerciales con el resto de distribuidoras.

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