sábado, 24 de abril de 2010

Se comprueba la ecuación más famosa


Sólo ha existido durante efímeras 1.5 centésimas partes de un nanosegundo. Pero ya tiene nombre: B+. Ha nacido gracias al choque de dos protones contra otro a la velocidad de la luz, teniendo como resultado una partícula con 5 veces más masa que sus protones originales.

Pero, a pesar de lo efímero del experimento (llamado beauty (belleza)), se ha obtenido un doble éxito, según un comunicado difundido el día de ayer por los científicos del CERN:

1. Se ha creado la primera partícula de antimateria.

2. Es posible crear masa a partir de energía pura (la famosa fórmula de Einstein, E=mc2).

Los verdaderos culpables de la ira del volcán Eyjafjallajökull



Por absurdo que parezca, es la conclusión más razonable (aparcando la física y la química) a la que podemos llegar. Antes de que empezase la hecatombe del volcán islandés Piticandemor, los chicos de Top Gear estaban situados muy cerquita, grabando un programa sobre ascensión a un lugar así.

Fueron a lomos de Toyota Hilux especialmente equipados para condiciones extremas y no, no trataban de arrojar los pick-up al volcán para asegurarse que eran indestructibles, como cierto modelo de los años 80. Sí, ese que hundieron, prendieron fuego, estamparon, colocaron en la azotea de un edificio que se voló...

Bromas aparte, son modelos preparados por Arctic Trucks, resisten hasta las infernales temperaturas de la falda del volcán que reventarían unos neumáticos cualquiera. Los suyos iban refrigerados por agua. Se han tomado espectaculares imágenes a pocos metros de la puerta al infierno.

Próximamente veremos en su show este espectacular episodio. Al poco tiempo de dejar de grabar y marcharse el equipo de producción, se produjo la famosa erupción, que ha hecho retroceder a los europeos en materia de transporte a varias décadas atrás, para evitar más de una catástrofe aérea.

Desde luego quedará para la posteridad y el anecdotario de la BBC.

Al final, la famosa erupción terminó afectándoles. Jeremy Clarkson ha relatado en su columna dominical del Times Online su odisea para volver al Reino Unido desde el centro de Alemania, donde se encontraba el jueves por la mañana.

El temor hacia una moneda electrónica


Facebook va a poner en circulación una moneda virtual, Facebook Credit como moneda virtual que servirá para pagar el intercambio de bienes y servicios dentro de la red social, al menos en principio. Esta moneda no tiene porqué trascender más allá de la red social, pero existen precedentes de monedas virtuales que han traspasado su ámbito de actuación y en el caso de Facebook hablamos de 400 millones de usuarios, en continuo crecimiento y con unas necesidades financieras muy reales.

El problema base de esta moneda virtual, como de cualquier otra moneda es que se comience a aceptar como medio de pago en círculos externos a Facebook y se use para otro tipo de intercambios comerciales. Imaginemos, por ejemplo pagar en eBay con esta moneda o aceptar pagos de cualquier transacción monetaria con una moneda que va a presentar unas tasas de intercambio con el resto de divisas. El monopolio de emisión de moneda que ostentan los estados puede temblar si el uso de esta moneda virtual cala fuerte.

El comercio de productos y servicios virtuales es una realidad pero diferenciar la moneda virtual de la divisa actual no es tan difícil. Basta con contar un sistema de respaldo de tasas de conversión y articular las oportunas entidades de dinero electrónico para que este tipo de nuevas entidades financieras cobren toda la fuerza que necesitan.

Los gobiernos no van a ver con buenos ojos este movimiento de Facebook, tan solo porque cuentan con una masa social que puede generar que su propia moneda traspase las fronteras de la red con suma facilidad. Si los gobiernos pierden el control y el monopolio de la emisión de las monedas, la economía va a cambiar de una forma inesperada y las reglas de juego no las establecerán los mismos que las colocan hoy en día. Atentos al futuro que esta apuesta es fuerte y nos puede deparar muchas sorpresas en el terreno económico.